miércoles, 13 de febrero de 2013

DEL HOGAR AL CAMPO DE BATALLA



Con motivo del Día Mundial en contra de la utilización de niños en los conflictos armados, que se celebró el 12 de febrero, la capaña "Soñar es un Derecho" y la Agencia PANDI prepararon un reportaje sobre cómo la violencia intrafamiliar es una de las razones por las cuales muchos menores de edad terminan en filas de los grupos ilegales:


DEL HOGAR AL CAMPO DE BATALLA


domingo, 3 de febrero de 2013

LA POLÍTICA DE PRIMERA INFANCIA EN EL CONTEXTO DE LA EQUIDAD Y MOVILIDAD SOCIAL EN COLOMBIA





En este documento se presenta primero, una breve revisión de la literatura sobre inversiones en la primera infancia y una comparación de retornos de diversos programas de inversión en capital humano en Colombia incluidos los de primera infancia. Segundo, se presenta un diagnóstico de la situación de la primera infancia en el país en términos de población objetivo, atención y cuidado, estado nutricional, de salud y desarrollo cognitivo de niños entre los 0 y 5 años de edad. Finalmente, se exponen los objetivos y diseño ideal de los programas de Primera Infancia, enfatizando en el marco institucional y financiero que se requeriría para implementar de manera exitosa una política de Estado de Primera Infancia.

http://economia.uniandes.edu.co/investigaciones_y_publicaciones/CEDE/Publicaciones/documentos_cede/2012/La_Politica_de_Primera_Infancia_en_el_Contexto_de_la_Equidad_y_Movilidad_Social_en_Colombia




miércoles, 30 de enero de 2013

CULTURA VALLENATA: Niños viviendo ciudadanía



Al norte de Colombia se extiende un territorio que desde época prehispánica ha sido escenario de múltiples migraciones que han configurado una población con características particulares. Allí en un momento fundamental grupos indígenas se unieron con europeos conquistadores y negros africanos en fusión cultural que sentó bases desde donde se comenzó a gestar un tipo de música que evolucionaría hasta convertirse en un elemento de identidad esencial: la música vallenata, que trasciende a cultura vallenata dada la significativa influencia que se expande y constituye la vida regional. La llegada del acordeón diatónico a finales del siglo XIX, instrumento melódico que reemplazó el limitado registro de flautas indígenas y que se constituyó en elemento clave en el proceso de cohesión musical, consolidó la dimensión musical que se conoce actualmente. La música y la cultura vallenata están en el imaginario colectivo, pertenecen a la identidad de cada persona que habita la región y es aprehendida desde la infancia desde los hechos que se viven en la cotidianidad. Aunque este hecho cultural se extiende por el país es la ciudad de Valledupar su epicentro geográfico y cultural, allí desde el año 1968 en el mes de abril se lleva a cabo el Festival de la Leyenda Vallenata, evento cuyo propósito va más allá de resaltar los valores musicales sino que relata de forma continua la vida cotidiana. “La identidad es una construcción que se relata”. (Canclini, 1995)

Creado en torno a la conmemoración de un hecho histórico transfigurado en milagro religioso y en leyenda de la tradición oral, el Festival sostiene el andamiaje de la cultura vallenata. A su alrededor se realizan actividades que además de exaltar, fortalecen la estructura de la identidad local: foros sobre música y folclor, se resaltan valores tradicionales reconociendo la importancia de la tradición oral, se recrean colectivamente costumbres y se realizan concursos para escoger los mejores intérpretes de la música vallenata. Los niños son protagonistas en todo este escenario, allí radica parte del éxito no solo del evento sino de la acogida que esta música tiene y a pesar de que existe proyección internacional y el mundo actual que viven niños permite la influencia de “otras” atractivas formas de cultura, lo esencial se mantiene, perdura como un escudo protector.

Esta fortaleza se convierte en la gran oportunidad para reafirmar la conciencia ciudadana en los niños, ya que facilita su participación permanente, sostenida, asumiendo conscientes una posición como parte importante del grupo social y eso es esencial para que sean percibidos y consoliden su papel como sujetos, además porque ésta apropiación se proyecta haciéndose visible en otros contextos y sirve de ejemplo y modelo para construir ciudadanía desde lo esencial, desde su propia identidad.

La diversidad cultural que tiene Colombia constituye un factor importante para plantear alternativas de construcción de ciudadanía desde el diseño de políticas públicas hasta su ejecución en coherencia con las identidades culturales particulares, teniendo siempre en cuenta a los niños no solo como beneficiarios de las políticas, sino como actores que aportan desde sus experiencias de vida y necesidades elementos que mejoran su impacto en la sociedad y consolidan la interrelación niños-ciudadanía-gobierno. Por otra parte los elementos que caracterizan a los grupos específicos de la sociedad como las músicas tradicionales y la cultura que las sostiene, son vehículos efectivos para sustentar sus identidades en especial si se parte de su reconocimiento desde la infancia, y junto a la tradición lograr establecer estrategias que las enriquezcan convirtiéndose en fuentes inacabables de creación y soporte para que cada grupo social inmerso en su propia experiencia cultural se mantenga con su razón de ser.

García, Canclini Néstor. Las Identidades como Espectáculo Multimedia. Consumidores y Ciudadanos: conflictos multiculturales de la Globalización. México D.F. Editorial Grijalbo 1995.

miércoles, 23 de enero de 2013

CIUDADANÍA EN NIÑOS DESDE LAS IDENTIDADES PARTICULARES: Escuela con Identidad


Es la Escuela con Identidad escenario ideal para crear y reorientar estrategias que faciliten el aprendizaje y el fortalecimiento de acciones ciudadanas en niños, allí, desde la nueva convivencia, afianzan las indicaciones que vienen de casa y reciben la influencia de otros saberes provenientes de la cultura y de las experiencias que aportan los miembros de la comunidad escolar. En ella, las actividades escolares pueden cumplir una labor significativa para sensibilizar y formar en ciudadanía en los niños, la pluralidad de sus saberes permite abordarlos desde estrategias distintas que facilitan crear modelos originales para observar y percibir el mundo, la realidad particular y de la misma forma invitarlos a actuar en esos escenarios. Construir ciudadanía desde la infancia utilizando los escenarios cotidianos y vitales enmarcados en la cultura a la que pertenecen es una labor que se debe asumir con la convicción de dar forma desde ya a un futuro con ciudadanos más participativos.

La cultura tradicional local como parte expresiva de las comunidades cumple una función formadora y transformadora que debe ser sostenida y guiada de forma permanente, es un imperativo de la educación que no solo se limita al espacio formal sino a todo el entorno de interrelación social donde se convive. Un proceso de sensibilización, orientación y formación que tenga como base la cultura tradicional y la identidad que la acoge debe partir e involucrar a los niños desde que empiezan su vivencia sociocultural en la escuela. Conviene entonces impulsar esta conciencia, reconociendo el valor y la fuerza que la cultura tradicional tiene no solo para las regiones si no para toda Colombia especialmente en la consolidación y reconocimiento de una nacionalidad diversa.

Un paso fundamental para lograrlo  es empezar a reconocer los aspectos del entorno que tienen un significado valioso para la comunidad de la que se hace parte, tales aspectos que conforman el patrimonio colectivo que exige ser valorado, recuperado, renovado y conservado, porque de la dimensión que alcance esa responsabilidad dependerá en buena medida la vivencia como seres capaces de ejercer la identidad y ejercer la identidad es ejercer también la libertad, fundamentos que estructuran la ciudadanía. Consolidar entonces en los niños una conciencia en torno al patrimonio, la cultura que lo acoge y su sostenibilidad es una acción inaplazable, nos obliga a estructurar ideas sobre bases científicas, sobre la sabiduría popular y sobre la cultura desarrollada en cada espacio particular, como el soporte donde se puedan fijar posiciones y donde se vea con claridad la responsabilidad plena con el grupo social y que sea el espacio escolar, la Escuela con Identidad, el escenario para desarrollarla.

Paralelamente a todo este proceso las artes, apoyadas en la cultura tradicional que las sostienen, constituyen un elemento de expresión de las comunidades y a través de ellas se muestran como son. La identidad cultural, el patrimonio y el sentimiento de pertenencia a un territorio que tenga contenidos sustanciales de las propias comunidades son conceptos fundamentales para la convivencia y para el desarrollo local y pilares fundamentales que fortalecen la conciencia de los grupos humanos, aspecto esencial para la formación de individuos capaces, críticos y objetivos. A través de la apropiación de cultura tradicional niños pueden empezar a reconocerse como miembros activos de la sociedad y construir un imaginario vivo de su realidad desde su memoria histórica, su identidad cultural, la dimensión estética y, la valoración y el respeto por el otro. La Escuela con Identidad en su esencia ofrece esa posibilidad y es lo que en Colombia las regiones y sus condiciones particulares en la cotidianidad deben hacer de forma permanente y eficiente. 

viernes, 1 de junio de 2012

PLAN DE DESARROLLO DEL DEPARTAMENTO DEL CESAR: Prosperidad a Salvo


 Primera Infancia, niñez, adolescentes y jóvenes “Por Siempre a Salvo”

Este Plan de Desarrollo se fundamenta técnicamente con los referentes del Plan Nacional de Desarrollo, los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el TLC y los recursos de regalías como ejes macro de políticas para trazar y alcanzar sus objetivos y metas, pero para el componente de infancia es supremamente necesario incluir como referentes a la Constitución Nacional de Colombia, la Declaración de los Derechos del Niño y la Ley General de Infancia y Adolescencia los cuales no aparecen mencionados.

Los objetivos están planteados de la siguiente forma:

Objetivo: “Cimentar de manera integral y sólida, al ser humano desde la primera infancia, asegurar una sociedad justa, desarrollada y sana. De allí la capital importancia y el profundo compromiso del Gobierno del Cesar, respecto de la estrategia orientada al desarrollo integral de niños y niñas, adolescentes y jóvenes, al reconocerlo no sólo como derecho inalienable, sino también como producto de la convicción, respaldada por criterios y principios que indican que la inversión social afianza el desarrollo integral de la sociedad”

Objetivo específico: “Realizar acciones afirmativas para impulsar la garantía de los derechos de la primera infancia, niñez, adolescentes y jóvenes”

Los niños como sujetos de derechos deben enmarcar y sostener los objetivos y el componente completo para la infancia dentro de cualquier  Plan de Desarrollo, en este caso no es así, solo con esta consideración se representa e instituye una visión totalizadora de la infancia e indica un conocimiento real de la importancia de no percibirlos únicamente como objeto  de asistencia.

La definición de los objetivos es muy amplia y poco precisa de modo que se habla del desarrollo integral sin especificar en qué consiste, al igual la utilización de la frase “impulsar la garantía” dentro del objetivo específico desvirtúa el compromiso supremo de una política de infancia el cual es GARANTIZAR los derechos, todos los derechos.

El sustento conceptual dentro del diagnóstico en el componente de la Protección Integral a la Primera Infancia no está indicado y es clave remitirse a él para conocer con claridad cuál es el marco teórico que desde el Gobierno Nacional se proyecta en relación a éste que mantiene a su vez la estrecha relación con la Estrategia Nacional de Cero a Siempre. (El Poder de los Primeros Años, profesor James Heckman)

En términos generales los diagnósticos están bien estructurados y soportados, aunque se nota en el desarrollo del componente que aún no se tiene la concepción clara del niño como sujeto de derecho lo que de manera implícita representa su ciudadanía, aún se cree que es solo con el registro de existencia del niño ante los canales estatales cuando se convierte en ciudadano.

Las acciones estratégicas ofrecen soluciones puntuales medibles y acertadas de acuerdo a los diagnósticos pero en su mayoría son de corte asistencial y sin decir que no sean positivas y necesarias porque si lo son, se debe mirar “más allá” y empezar a transformar ese imaginario que históricamente se ha instituido como lo fundamental para estructurar acciones sociales de verdadero alto impacto.

En el componente específico para Niñez, Adolescencia y Juventud se vuelve a mencionar el desarrollo integral sin especificarlo como aparece en la primera parte así como se introduce el concepto de desarrollo pleno que termina resultando ambiguo y poco claro.

El objetivo específico en esta parte no especifica y dice: “Encaminar todos los esfuerzos requeridos para lograr el desarrollo integral de la niñez, la adolescencia y la juventud, en la plenitud de sus potencialidades”, no compromete tales esfuerzos mencionados y deja un vacío que llena con un diagnóstico acertado pero incompleto ante la situación actual de este grupo poblacional, se limita a las acciones de asistencia y no define acciones que lleven a inspirar a niños, adolescentes y jóvenes todos en etapas críticas para el desarrollo humano, para alcanzar ese grado máximo de satisfacción (plenitud) mencionado y que se obtiene con más audacia en los planteamientos y sus metas. Hay que reconocer que el marco nacional de política para este sector, también es débil y se queda corto en acciones.

La metas están consistentes de acuerdo a las cifras manejadas en los diagnósticos, pueden cumplirse e incluso superar teniendo en cuenta el presupuesto correspondiente para la vigencia de la administración 2012-2015.Sería interesante antes de empezar a crear programas y proyectos para materializar lo propuesto en el Plan, crear la política pública para infancia (niñez y adolescencia) que los sostenga en el corto, mediano y largo plazo, incluso en pasado el período de gobierno, proyectándola transversalmente hacia otros sectores que complementen su ejecución, con una coordinación de carácter técnico en la que igual predomine la relación conocimiento y sensibilidad humana para liderar y potencializar con efectividad lo propósitos definidos en el Plan de Desarrollo.

jueves, 24 de mayo de 2012

INFANCIA EN LOS PLANES DE DESARROLLO 2012-2015

Como una forma de hacer visible el compromiso adquirido por alcaldes y gobernadores de Colombia en favor de la infancia, de incluir en los Planes de Desarrollo para el período 2012-2015 acciones significativas, proyectos y programas que velen por sus derechos,  a partir del primero de junio haremos  seguimiento y analizaremos los componentes para la infancia propuestos en los Planes de Desarrollo, departamentales y municipales.